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Llamado democrático contra la masacre planeada en el Campamento Manoel Ribeiro

¡Evitad la masacre de los pobres campesinos!

Como personas democráticas, nos oponemos firmemente a la criminalización de la lucha por la tierra de los campesinos pobres y sin tierra y declaramos nuestra solidaridad con los campesinos en lucha en Brasil y su organización, la Liga de Campesinos Pobres (LCP).

Desde fines de marzo de 2021 se planifica una nueva masacre del movimiento campesino en el estado amazónico occidental de Rondonia, en el Campamento Manoel Ribeiro, en la región de Corumbiara. Se dice que la masacre tendrá lugar precisamente en la zona donde se llevó a cabo la “Masacre de Corumbiara” hace más de 25 años.

En 1995, unas 500 familias campesinas pobres y sin tierra decidieron ocupar un pedazo de la gran finca Santa Elina en Corumbiara para escapar del destino de hambre y miseria de los campesinos sin tierra y para luchar por su causa justa.

Los grandes terratenientes, en cooperación con la policía militar, llevaron a cabo una masacre contra estas 600 familias campesinas. A los niños se les disparó, las mujeres agricultoras fueron utilizadas como escudos humanos por la policía militar y los agricultores fueron ejecutados deliberadamente.

Esta masacre es calificada por numerosas ONG como uno de los mayores crímenes contra los derechos humanos en Brasil en los últimos años. A 25 años de esta masacre, en el verano de 2020, 600 familias campesinas pobres, organizadas en la “Liga de Campesinos Pobres”, conquistaron esta tierra en Corumbiara y la repartieron entre ellos para cultivar la tierra en el Campamento Manoel Ribeiro a través del trabajo colectivo y así vivir de ello.

El militar y actual ministro de Seguridad, el Coronel de la Policía Militar José Hélio Cysneiro Pachá, quien dirigió militarmente la masacre de los campesinos pobres y sin tierra desde 1995, sigue al mando del aparato que se prepara para la masacre anunciada. Desde la masacre de Corumbiara, Pachá ha sido llamado “carnicero de Santa Elina” por el campesinado pobre.

Se están financiando los preparativos de la masacre y la construcción de un aparato de guerra integrado por policías y policías militares, encabezados por el gobernador de Rondonia, el policía militar coronel Marcos Rocha.

La reconquista exitosa y el reparto democrático de la tierra entre los campesinos pobres debe combatirse ahora declarando a la liga de campesinos pobres una “organización terrorista”. Con esta justificación, el campamento Manoel Ribeiro se encuentra bajo asedio militar desde principios de este año e incluso se han habilitado controles en las carreteras. La campaña de agresión se llama cínicamente “Por la paz en el campo”. Los agricultores del campamento Manoel Ribeiro se encuentran actualmente aislados por los bloqueos militares del campamento.

El servicio de salud pública se ha retirado de la región, lo que es particularmente devastador en vista de las altas tasas de infección y muerte por la pandemia de Covid-19. Tropas militares se preparan con fusiles, helicópteros y bombas para atacar el campamento de estas 600 familias.

El estado brasileño está ayudando así a los terratenientes feudales que se enriquecen gracias a la miseria y pobreza de los campesinos pobres. El uno por ciento de los grandes terratenientes posee el 46% de la tierra, mientras que más de 4,8 millones de familias de agricultores no tienen tierras.

Los intereses de los latifundistas son defendidos con todos los medios de violencia. Los grandes terratenientes son los pilares de las grandes corporaciones extranjeras de EE. UU. y la UE. Las compañías internacionales de minería, alimentos y madera entran a través de ellos, destruyendo la tierra, estableciendo monocultivos, destruyendo la selva tropical y expulsando a los agricultores pobres y sin tierra.

Dichas corporaciones norteamericanas, europeas e imperialistas, a quienes el Estado brasileño recibe con un beso en la mano, son responsables de estos crímenes.

A pesar de la masacre planeada, los decididos agricultores del Campamento Manoel Ribeiro no se sienten intimidados, sino que piden una campaña de solidaridad internacional para prevenir la masacre.

Nosotros declaramos nuestra solidaridad y no queremos que esta masacre planeada pase desapercibida para el mundo. La petición del movimiento campesino en Brasil es profundamente democrática: la división de la tierra entre los campesinos y el fin del latifundio.

Exigimos el cese inmediato de los preparativos para esta masacre planeada por el gobernador de Rondonia, el coronel Marcos Rocha, y el ministro de Seguridad José Hélio Cysneiros Pachá, así como la residencia legal de las 600 familias campesinas en las tierras del Campamento Manoel Ribeiro.

¡Ninguna criminalización de la lucha por la tierra!

¡Solidaridad con la lucha de los campesinos pobres de Brasil!

Signatarios:

Leo Gabriel, miembro del consejo internacional del Foro Social Mundial, reportero y antropólogo

Martin Müllbauer, presidente de la FSG (Fracción de Sindicalistas Socialdemócratas) del primer distrito de Viena

Clemens Arvay, biólogo y autor

Petra Ganze, iniciadora de la manifestación “¡No al cierre de MAN-Steyr!”

Zoraida Nieto, reportera de Orange 94.0, antropóloga cultural y social, activista de Venezuela

Axel Magnus, presidente del sindicato de la Coordinación de Adicciones y Drogas de Viena

Gerhard Kovatsch, experto en Latinoamérica

Simon Müllauer, autor y librero

Wilhelm Langthaler, publicista

Leo X. Gabriel, politólogo

Gerhard Mack, secretario del sindicato KomIntern

Selma Schacht, consejera de la Cámara de Trabajo fracción KomIntern

Matthias B. Lauer, presidente del ACUS (Grupo de Trabajo Cristianismo y Socialdemocracia)

Irina Vana, socióloga

Oliver Jonischkeit, secretario federal del GLB (Bloque Sindical de Izquierda)

Carlos Troger, Portavoz de „Manos fuera de Venezuela/ Viena“

Franz Koskarti, presidente del comité de empresa del ÖGK (Seguro de Salud Austriaco) Viena, presidente de la FSG (Fracción de Sindicalistas Socialdemócratas) del décimo distrito de Viena

Karl Berger, caricaturista

Hannes Hofbauer, autor, reportero y editor

Robert Bräuer, jefe de Treffpunkt mensch&arbeit Rohrbach

Julia Harnoncourt, autora

Brigitte Bannert, Solidaridad con Guatemala Viena/Austria

Alexander Melach, productor de películas documentales

Hermann Klosius, reportero

Charly Walter, Asociación para la Promoción de la Cultura Popular

Christina Angerer, Junta de la Asociación para la Promoción de la Cultura Popular

Thomas Bauer, fotógrafo y director de cine

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